Nunca pude controlar el pasado y nunca podré saber qué ocurrirá en el futuro, pero sí que puedo controlar este instante porque forma parte del presente, y ahora elijo quererte. Puedo decirte que lo haré para siempre, pero no quiero empezar nuestra historia con una primera promesa que quizás no pueda cumplir. Quiero llenarte los días más cercanos con sonrisas y demostrarte lo que siento con miradas que lo digan todo. No quiero estar atada a los segundos de ningún reloj; quiero ser yo misma y crear nuestras propias reglas que no estén sometidas a ninguna medida de tiempo. Espero poder despertarme cada nuevo día creyendo que es el primero de nuestra vida, con la inocente sensación de no ganar nada para así evitarme la desazón de haberlo perdido. La vida nos endulza con cada nueva oportunidad que nos brinda, y tú te has convertido en una de ellas. No quiero saber si funcionará o si me he vuelto a equivocar. Cada amor es diferente, y desde luego no te pareces a nada que haya visto jamás. Ahora eres tú, y como he dicho antes, ahora elijo quererte, en este preciso momento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario